08 abril, 2024

ASÍ ES LA ADICCIÓN A LA PORNOGRAFÍA

 Así es la adicción a la pornografía: «Cada vez necesitas mayor tiempo de exposición o contenido más fuerte para que te dél mismo subidón»


SALUD MENTAL

James trabaja con la asociación Dale Una Vuelta para concienciar acerca de la adicción a los contenidos pornográficos.

‌El primer contacto de James con la sexualidad fue a través del porno y esto le llevó a desarrollar una adicción que duró diez años.

La pornografía, que antaño se limitaba a imágenes en revistas específicas que solo se vendían a adultos, o a canales de televisión en los que, a altas horas de la noche, se podían encontrar películas eróticas con escenas más o menos explícitas, ha pasado a ser, en la era digital, casi una plaga. Cualquiera que haya utilizado la red social conocida hasta hace poco como Twitter podrá dar cuenta de esta experiencia: el contenido sexual no solamente está a la orden del día, sino que irrumpe en el feed de los usuarios sin que ellos siquiera lo hayan buscado de forma activa.
Con esta barrera de acceso prácticamente inexistente, el consumo de pornografía es una práctica que aumenta en popularidad y los jóvenes se inician en ella a edades cada vez más tempranas. Según los datos publicados por la plataforma PornHub, en el año 2022, España se ubicaba en el puesto número 11 entre los países en los que más se visualizan este tipo de contenidos. Una forma de experimentar la sexualidad que, sin duda, tiene un impacto en la salud mental y en la manera de relacionarse de las personas. Sobre todo, cuando el consumo supone el primer contacto de un individuo joven con la sexualidad.
De las revistas al ordenador
El recorrido de James Austin, español de familia británica, comenzó con la exploración de la sexualidad típica de la adolescencia. «Mi primera interacción con la pornografía fue en el colegio, alrededor de los 14 años. Fue en octavo de EGB. Un chaval de clase trajo una revista en la que había imágenes de mujeres desnudas. En su momento, me llamó la atención. Eso te queda en la mente grabado, es algo que no has visto nunca. Primeramente, te atrae, te genera interés y en casa nadie te ha hablado de eso. Es la primera vez que te encuentras con algo así y poco a poco se va despertando tu curiosidad a una edad que coincide con el desarrollo hormonal», cuenta.
«Cuando tenía 16 años, llegó el primer ordenador a casa y todo cambió. Un día se me ocurrió que podía llegar a encontrar ese tipo de contenidos en internet, aunque la conexión fuera muy limitada en ese momento, porque era telefónica. Descubrí que sí, era posible encontrarlos, y escalé en la manera de exponerme al contenido pornográfico, lo buscaba voluntariamente sin darme cuenta de que entraba en una dinámica que iba a más», dice.
Adicción
La OMS define la adicción como «una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación. Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales».
Pero ¿en qué punto la exploración de la sexualidad deja de ser la expresión normal de un joven que empieza a desarrollarse y se convierte en un problema? En muchos casos, la línea puede ser delgada y al principio cuesta darse cuenta.
«El contenido está preparado para producirte excitación y disparar sensaciones placenteras en tu cerebro, con lo cual, siempre quieres volver a ello. Cada vez necesitas mayor tiempo de exposición o contenido más explícito, más fuerte, más potente, para que te dé el mismo subidón. Viví un proceso de pasar de fotos a vídeo y estar realmente enganchado. Podía estar cuatro horas al día consumiéndola», cuenta James.
Para ese entonces, ya estaba estudiando en la universidad. Pero, lamenta, «en vez de estar enfocado en estudiar, pasaba las épocas de exámenes completamente aislado, en el ordenador, consumiendo contenido pornográfico sin atender a nada».
«Esto me llevó a unas situaciones vergonzosas que me dejaron en evidencia y que incluso implicaron a mi familia. En un momento dado, mi hermana descubrió que yo estaba viendo estos contenidos en el ordenador de casa, en otra ocasión fue mi padre y tuvimos una conversación sobre qué estaba pasando, qué era esto, qué posibles consecuencias tendría. A mí no me importaba, quería seguir igualmente», cuenta James.
Perder el control
«Mi familia es inglesa. Nosotros solíamos veranear en Inglaterra cuando éramos pequeños y en una ocasión nos quedamos en la casa de unos amigos. Yo estaba estudiando para los exámenes de septiembre. Prefería quedarme en casa mientras mi familia salía y hacía actividades. Pero en vez de estudiar, me dedicaba a consumir contenidos pornográficos en el ordenador de la casa de esos amigos de mis padres», recuerda James.
«Yo pensé que había borrado todos los historiales para que no quedaran rastros, pero se ve que no lo hice bien y, al mes, el papá de esa familia contactó con mi padre y le dijo que había encontrado eso allí, le preguntó qué podía haber pasado. Mi padre, sabiendo que yo ya había tenido este problema en el pasado, habló conmigo y le confesé que había sido yo», cuenta.
Esa situación fue un punto de quiebre para él. «Me hizo ser más consciente, primero, del riesgo que suponía esta adicción, porque los niños de esa familia eran pequeños y usaban ese ordenador para jugar. Podrían haber sido expuestos a esto y habría sido culpa mía. Y por otro lado, me di cuenta de que al final esto me estaba dominando, que yo no era libre, no era capaz de dejar de consumirlo, recurrentemente tenía que volver a ello», dice.
Fue así como James entró en una nueva fase de su vida, la de la autoconsciencia. Pero haber identificado el problema no era equivalente a haberlo resuelto. Y todas las carencias que James intentaba tapar con la pornografía se hicieron, de pronto, visibles.
«Me di cuenta de esta falta de control y de cómo esto afectaba a otras esferas de mi vida. Encontraba difícil empezar una relación amistosa con otra mujer porque las sexualizaba mucho, me enfocaba solamente en lo físico. Además, tienes un baremo muy similar al que se ve en el porno, con grandes proporciones de pechos y caderas. Ese era mi listón para las mujeres con las que me relacionaba, pensando que tendría una pareja así y haría las prácticas sexuales que había visto en el porno», confiesa.
«No era capaz de hablar con una chica de manera normal. Hoy me choca pensar que yo era así. No tengo dudas de que el porno me hizo ser mucho más introspectivo, sexualizar mucho todo y no construir habilidades sociales para ser abierto a hablar y conocer a una persona sin mayor interés que el de intentar establecer una amistad», reflexiona.
Desintoxicación
Decidir romper con un consumo problemático y llegar a dejarlo son dos instancias totalmente distintas. Para James, esos dos momentos estuvieron separados por un par de años. No recibió ayuda profesional: ni él ni su familia pensaron que hubiese expertos que pudieran echarle una mano con este problema. Era, señala, otra época.
«Decidí que ya no lo quería en mi vida y a partir de ahí empezó un proceso de desintoxicación. No fue de la noche a la mañana ni mucho menos, requirió varios años. Entre los 15 y los 25 estuve consumiendo regularmente. Finalmente, vi que mis estudios no estaban yendo bien y sabía que me estaba afectando en diferentes áreas», cuenta.
El proceso para dejarlo implicó una toma de conciencia más global sobre las prácticas habituales en la industria del porno y sus dilemas éticos. «Empecé a informarme mucho. Empecé a ver el otro lado de la industria, aprendí de gente que contaba lo que había detrás de todo eso, que exponía la explotación que hay. Empecé a leer testimonios de actores, actrices y productores, y esto reforzaba en mí el deseo de no ser parte de esto, porque veía las implicaciones que tenía en las vidas de esas personas», dice James.
«Luego, hablarlo mucho con gente de mi alrededor me hizo darme cuenta de que había colegas que conocía que estaban en lo mismo y que también lo querían dejar y nos apoyamos unos a otros, pudimos establecer más fuerza en el deseo de no estar enganchados a ese consumo. El poder apoyarme en otros que estaban pasando por lo mismo fue fundamental», asegura.
La vida después del porno
A sus 40 años, James está casado y tiene hijos pequeños. Ha encontrado en su pareja un importante apoyo. «Antes de casarnos, en nuestra relación yo le había hablado de la lucha que tenía en este sentido y que tenía que estar alerta de no volver a caer en eso. Ella me apoyó mucho y quiso que tuviéramos conversaciones abiertas sobre el tema», cuenta.
Pero las secuelas de una exposición temprana y prolongada al porno siguen ahí. «A día de hoy sigo descubriendo cosas sobre mí mismo que fueron influenciadas por el porno incluso en mi relación actual. Algo tan sencillo como querer intimar con tu pareja pero que ese día ella no tenga la mente puesta en eso te puede hacer sentir enfado y frustración, porque no obtuviste lo que querías. Durante mucho tiempo has alimentado lo que a ti te apetecía en todo momento y lo habitual para mí era recibir lo que quisiera», señala.
«Al final, te das cuenta de que la pornografía está inventada para tu ego. Su fin último es que disfrutes tú solo. Pero cuando descubres cómo es una relación sexual compartida y consentida, ves que el placer de la otra persona es casi más importante que el tuyo. La pornografía no hace ningún hincapié en eso, es una sexualidad tóxica y egoísta», reflexiona James.
«Las personas en la pantalla están siempre dispuestas para mostrarte lo que tú quieras, inmediatamente, sin ninguna barrera. En ninguna relación real uno se aproxima de cero a cien a alguien de esa manera, sería abuso si hacemos eso. Desde luego, muchas cosas dentro de la manera de relacionarme sexualmente fueron influenciadas por estar acostumbrado a esa gratificación instantánea», admite.
Esto está comprobado a nivel científico: la exposición al porno en la juventud puede alterar los circuitos de recompensa en el cerebro a largo plazo. «Es un estímulo muchísimo más potente del que uno tendría en la vida real. El efecto en el cerebro es descomunal. Esa liberación de dopamina es tan fuerte que llega a cambiar la estructura del cerebro, especialmente el córtex prefrontal, que se sigue desarrollando casi hasta los 25 años», explica James, que colabora con la organización Dale una vuelta, dedicada a investigar los efectos de la pornografía en la salud mental y a concienciar sobre el tema, además de trabajar con la asociación Amar Dragoste, dedicada a luchar contra la trata de personas.
Detonantes del consumo
Una de las claves que ayudaron a James a romper con el consumo de contenidos pornográficos fue tomar consciencia de qué era lo que le llevaba a mirarlos. En este sentido, a nivel psicológico, existen dos tipos de desencadenantes de esta conducta.
«Por un lado, están los detonadores sexuales, que son básicamente cosas en tu vida cotidiana que te excitan sexualmente», explica James. Esta es una reacción a lo erótico que podría ocurrir también en el contacto sexual con otra persona.
«Por otro lado, están los detonantes no sexuales, que son emocionales. Se dice que incluso son más potentes que los sexuales. Existe una estrecha relación entre momentos en los que el sistema psicológico se pone al límite por estrés o ansiedad y el hecho de recurrir a esto; entonces, se genera esta asociación que hace que cada vez que estás mal lo utilices para evadirte de la realidad. Es un patrón adictivo en el que te refugias», señala.
Lo irónico es que este mecanismo defensivo frente a la tensión en muchos casos puede llevar a las personas a aislarse más en sí mismas, encerrarse y no conectar con nadie. «Llega un punto en el que tienes que plantearte qué tipo de relaciones quieres tener, si vas a conformarte con una relación ficticia con un consumo de contenido pornográfico habitual en el que tú eres el centro de todo, sin hablar de todas las consecuencias fisiológicas que esto tiene, o si quieres tener una relación real con otra persona. Debes saber que todo lo que estás sembrando al consumir contenido pornográfico te va a afectar en tu manera de relacionarte», concluye James.
Laura Inés Miyara

01 diciembre, 2022

SER FRUCTÍFERO

 Ser fructífero.


(De Brenda Södergren )


Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos, ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 

2 Pedro 1:8


Mientras leía La Palabra de hoy pensaba esto, quienes me conocen saben que me gustan las flores y no porque sepa mucho de ellas, pero las cuido con cariño y amor.

Recuerdo que en una ocasión una matita no estaba creciendo ni dando fruto como esperaba.

Pensé que haría con ella, podía haberla tirado porque no daba fruto a pesar de darle lo que le daba a las otras plantas.

Asi que decidi seguir cuidandola hasta ver como empezó a crecer y dar las flores que tenía que dar.

En esto me hace reflexionar que muchas veces tal vez te puedas sentir que ahora estés siendo como esa planta, seca y sin florecer.

Pero Dios nunca desiste y no te soltara hasta que no des lo que el ha destinado para tu vida.


Si deseamos glorificar a nuestro Padre con una vida en abundancia, debemos poseer ciertas cosas, y tal vez dejar algunas otras, para recibir la mejor parte que viene de Dios; porque nada puede salir de nosotros que no lo llevemos dentro.


Comencemos por la fe, la cual es fundamento de las demás virtudes. Después esforcémonos diligentemente por añadir a la fe la virtud, la ciencia, la templanza y la paciencia, pero sobretodo el amor. Además, necesitamos el temor de Dios y la caridad fraternal.

Todas estas cosas producirán en nosotros, como fruto de nuestra vida, una actividad eficiente; no seremos meros teorizantes, sino verdaderos hacedores de la palabra. Estas cosas santas no sólo deben hallarse en nosotros, sino abundar para que no seamos estériles. El fruto no es otra cosa que superabundancia de vida, y antes de rebosar, debemos estar llenos de vida.


Hemos visto hombres ricamente dotados a los cuales se han brindado admirables oportunidades, y no obstante jamás han sido capaces de realizar algo bueno para ganar vidas para el Reino de los cielos. 

Para ello resulta más eficaz la gracia que el talento.

Según sea el hombre, será su trabajo. Para obrar mejor, hay que ser mejor. Que este versículo sirva de aviso a los que hacen profesión de fe cristiana, pero no llevan fruto, y a mí también por supuesto.

Hoy es una buena oportunidad para dar los pasos hacia una vida en abundancia.


Padre Nuestro gracias porque Tu eres El Señor de la viña. Unida, pegada a ti puedo dar fruto, separada de ti nada soy.

Gracias Señor, Tu eres bueno en tu forma de expresar tu amor que me hace tener una vida bendecida y ser Tu instrumento de bendición.

Oro para que tu también anheles ser llena de los  frutos de Dios. 

Oramos en el Nombre que es sobretodo Nombre.


Amén

21 noviembre, 2022

ACTITUD GANADORA

Actitud ganadora.

(De Brenda Södergren )

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 
1 Juan 5:4-5

Hace unos días una amiga me comentaba que su equipo de chicas jugarían las semifinales de fútbol femenino de su región. Me decía no importa que ganen sino que jueguen bien.
Yo pensaba si su marido opinaría lo mismo ya que él es el  entrenador.
En algunas ocasiones seguramente tu también has escuchado a la gente decir: «Lo importante no es ganar o perder, lo importante es jugar bien». ¡🤭🤔🤔!
Aquí entre nosotros..... Si juegas bien, ¡ganarás! (No incluyo a los que juegan sucio)
Creo que cualquier entrenador le dirá que el hecho de jugar bien implica tener una actitud correcta, positiva y  ganadora. 

En esto pensaba cuando recordaba esta conversación, el Espíritu Santo ministraba a mi espíritu, ora creyendo que ya lo recibiste.
Eso es lo que Dios quiere que tengamos como creyentes: que nuestra fe en Él sea tal que podamos tener la confianza de derribar todo obstáculo que el diablo nos lance. Él quiere que tengamos la confianza de ganar de Su  mano en el juego de la vida.
Esa actitud no siempre se adquiere fácilmente. Estamos tan acostumbrados a perder que es necesario que cambiemos totalmente nuestra manera de pensar si queremos tener una actitud ganadora. 

En Efesios, el apóstol Pablo dice a los creyentes que renueven su manera de pensar. Al igual que nosotros, esos creyentes necesitaban cambiar su actitud y renovar su entendimiento en cuanto al hecho de que Jesús había vencido al mundo.
Si tu no has hecho esto, necesitas hacerlo también. Necesitas tener un sentido de confianza gloriosa para que puedas decir: » Yo voy a ser vencedor porque no existe nada que pueda evitar que el plan de Dios para mi vida se cumpla».
En 1 Juan 5:5 lo describe así: «¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?»

¿Sabes lo que significa ese versículo? Significa que si eres creyente nacido de nuevo, tienes derecho absoluto de ser un vencedor para superar todo aspecto de este mundo malvado, pero tienes obligaciones que te garantizarán  esas bendiciones.
Piensa y medita en esto. Comienza hoy mismo a cultivar una actitud ganadora.

Padre Nuestro gracias por amarme y llenarme de Tu amor. Gracias porque eres Tú y solo tú quien sacia mi hambre y sed. Eres Tu mi necesidad cada día.
Espíritu Santo de Dios guiame para levantar mi oración de acuerdo a Tu voluntad y planes para mi vida.
Bendito Dios gracias porque nos bendices con una semana más de vida, ayudamos a cultivar una actitud llena de esperanza y fe en todas las areas de nuestra vida, nuestra total fe puesta sola en ti mi Dios. 
Que podamos enfrentar cada una de las pruebas que encontremos confiados en que nos librarás siempre,  vencedores de esos desafíos. 
Poderoso eres mi Dios que tu ni pierdes ni empatas, contigo recibimos la victoria.
Y si claro que en Tu Nombre he orado mi Señor Jesús. 

Amén.

20 noviembre, 2022

IGLESIA BETANIA MONTEQUINTO APOCALIPSIS 17

 https://youtu.be/QJRL7Zcn6Dc

CULTO CENTRO CRISTIANO EMANUEL 20/11/2023

CULTO CENTRO CRISTIANO EMANUEL  20/11/2023


https://www.facebook.com/1158397622/posts/pfbid0uUC73z6ucaWbeweG8MdihBgYjZNCm2uayYccRPajoqkFC3734UX2AMt8WbTgUweUl/

NUESTRA MÁS GRANDE BENDICIÓN

 Nuestra más grande bendición.


(De Brenda Brenda Södergren )


Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. 

Salmos 119:105


Mientras leo y releo este versículo más convencida estoy en lo que representa La Palabra de Dios para nuestra vida.

Mientras que los pensamientos, las palabras, las emociones y las relaciones negativas pueden causar angustia, depresión y estrés, y este estrés puede causar enfermedades tanto físicas como espirituales; los pensamientos, las palabras, las emociones y las relaciones positivas nos traen sanidad.


Considera los siguientes versículos cuando te sientas despistado....

«El corazón apacible es vida de la carne;. Mas la envidia es carcoma de los huesos.» (Proverbios 14:30)

«Hijo mío, atiende a mis consejos; escucha atentamente lo que digo…» (Proverbios 4:20,22)

«Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.» (Proverbios 16:24)

Podemos estar agradecidos por el poder de la Palabra de Dios en nuestras vidas. Meditar en las Escrituras y seguir las instrucciones de Dios nos hará pensar, hablar y vivir de una manera que traiga sanidad a cada parte de nuestras vidas.


Padre, te agradezco por Tu Palabra y la sanidad fisica y espiritual que traes a mi vida. 

Hoy oro por ti, para tengas en la Palabra de Dios la lámpara que ilumina tus caminos y además la guía de  tus pensamientos, palabras, emociones.

Oro para que todas las relaciones que tienes en tu vida sean cambiadas y restauradas por el poder de la Palabra de Dios.

Te lo pido en el Nombre de Jesús.


Amén.

PARA BENDECIR A OTROS

Para bendecir a otros.

(De Brenda Brenda Södergren )

Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios. 
Hebreos 13:15-16

A todos nos gusta recibir bendiciones, pero no te gustaría ser de bendición para otros.
Las bendiciones de Dios en nuestras vidas son ciertamente algo por lo que debemos no solo estar sino demostrar ser agradecidos con nuestro comportamiento, pero también debemos recordar que somos bendecidos para poder bendecir a otros.

Permíteme lanzarte un desafío hoy. Solo piensa: voy a salir al mundo hoy y seré una bendición para los demás. No, no seguro pensarás no tengo platita.... y mejor no lo digas mucho que el enemigo te escucha y te encasilla en ese círculo.
Se trata de dar o bendecir a otros y no ea dinero.
Seguro porque tú estás en el grupo de los que piensan que estar en bendición es estar forrado de dinero.
Pues no, no lo es. De que sirve que tengas dinero (el dinero se acaba) sino tienes al Dueño del Dinero en tu vida, como tu Mayor bendición.
Luego, antes de salir por la puerta prepara tu mente y tu corazón dispuesto y disponible para ser usado por Dios, para que salgas como un embajador de Dios y que tu objetivo es ser un dador, amar a las personas y agregar beneficios para sus vidas.

Puedes comenzar sonriendo a las personas que encuentres a lo largo del día. Una sonrisa es un símbolo de aceptación y aprobación, algo que la mayoría de las personas en este mundo buscan desesperadamente. Afírmate en Dios y confía en Él para que te cuide mientras siembras buena semilla por donde vayas. ¡Toma la decisión de dejar que Dios obre a través de ti hoy!

Oh Padre Nuestro aquí estoy una vez más para bendecir Tu Santo Nombre y con el único anhelo de este día de glorificarte a ti.
Gracias porque no necesito un púlpito para predicar Tu palabra, y ni aún salir de casa para hacer lo que me has llamado hacer, aún desde mi cocina Tu me has dado el lugar desde donde puedo glorificar Tu Nombre.
Dame siempre un corazón agradecido por las bendiciones que das a mi vida, Padre y por aquellas que no me has dado porque no es Tu voluntad y también por las que aún tengo que esperar Tu tiempo perfecto.
Hoy te pido que me ayudes a usar lo que me has dado para bendecir a otros. Hoy, elijo difundir Tu Palabra,Tu amor, Tu gozo y Tus bendiciones a las personas con las que Tú hoy has puesto en mi agenda del dia de hoy. 
Oro Padre para que prepares sus corazones ay Padre no me dejes hablar nada que no venga de ti.
Te lo pido en el Nombre de Tu Hijo Amado Jesús.

Amén.