Actitud ganadora.
(De Brenda Södergren )
Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
1 Juan 5:4-5
Hace unos días una amiga me comentaba que su equipo de chicas jugarían las semifinales de fútbol femenino de su región. Me decía no importa que ganen sino que jueguen bien.
Yo pensaba si su marido opinaría lo mismo ya que él es el entrenador.
En algunas ocasiones seguramente tu también has escuchado a la gente decir: «Lo importante no es ganar o perder, lo importante es jugar bien». ¡🤭🤔🤔!
Aquí entre nosotros..... Si juegas bien, ¡ganarás! (No incluyo a los que juegan sucio)
Creo que cualquier entrenador le dirá que el hecho de jugar bien implica tener una actitud correcta, positiva y ganadora.
En esto pensaba cuando recordaba esta conversación, el Espíritu Santo ministraba a mi espíritu, ora creyendo que ya lo recibiste.
Eso es lo que Dios quiere que tengamos como creyentes: que nuestra fe en Él sea tal que podamos tener la confianza de derribar todo obstáculo que el diablo nos lance. Él quiere que tengamos la confianza de ganar de Su mano en el juego de la vida.
Esa actitud no siempre se adquiere fácilmente. Estamos tan acostumbrados a perder que es necesario que cambiemos totalmente nuestra manera de pensar si queremos tener una actitud ganadora.
En Efesios, el apóstol Pablo dice a los creyentes que renueven su manera de pensar. Al igual que nosotros, esos creyentes necesitaban cambiar su actitud y renovar su entendimiento en cuanto al hecho de que Jesús había vencido al mundo.
Si tu no has hecho esto, necesitas hacerlo también. Necesitas tener un sentido de confianza gloriosa para que puedas decir: » Yo voy a ser vencedor porque no existe nada que pueda evitar que el plan de Dios para mi vida se cumpla».
En 1 Juan 5:5 lo describe así: «¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?»
¿Sabes lo que significa ese versículo? Significa que si eres creyente nacido de nuevo, tienes derecho absoluto de ser un vencedor para superar todo aspecto de este mundo malvado, pero tienes obligaciones que te garantizarán esas bendiciones.
Piensa y medita en esto. Comienza hoy mismo a cultivar una actitud ganadora.
Padre Nuestro gracias por amarme y llenarme de Tu amor. Gracias porque eres Tú y solo tú quien sacia mi hambre y sed. Eres Tu mi necesidad cada día.
Espíritu Santo de Dios guiame para levantar mi oración de acuerdo a Tu voluntad y planes para mi vida.
Bendito Dios gracias porque nos bendices con una semana más de vida, ayudamos a cultivar una actitud llena de esperanza y fe en todas las areas de nuestra vida, nuestra total fe puesta sola en ti mi Dios.
Que podamos enfrentar cada una de las pruebas que encontremos confiados en que nos librarás siempre, vencedores de esos desafíos.
Poderoso eres mi Dios que tu ni pierdes ni empatas, contigo recibimos la victoria.
Y si claro que en Tu Nombre he orado mi Señor Jesús.
Amén.
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