30 noviembre, 2018

En la filosofía humanista el centro es el "YO"

En la filosofía humanista el centro es el  "YO",  donde prevalece el ser humano y Dios es relegado a un segundo término o simplemente es ignorado.  No quieren ver la Luz de Cristo.



Juan 3:
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. 18 El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas. 20 Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas. 21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios.

El mundo rechaza la luz, porque no quiere ver sus errores, porque cree que su pensamiento es la verdad. Un verdadero cristiano no se rige por filosofías humanas, sino que se rige por la doctrina de Cristo.   Un verdadero cristiano no busca la verdad en su interior ni en lo profundo de su ser, sino en Cristo.  Entre humanistas y cristianos hay un mundo de distancia, hablando en términos espirituales.


En España, cuando se le habla a la gente de Cristo, automáticamente piensan en los curas y en el Papa, y en el mal ejemplo que han dado durante siglos.
 Y si hablan de Israel, muchos lo hacen sin conocimiento de causa.  Hablan de Israel según lo que ven en los medios de comunicación de masas, donde los judíos son los malos y genocidas, y los palestinos son santos mártires.  Ese es su dogma de fe y no lo discuten. En realidad los humanistas tienen su religión humanista, con sus dogmas humanistas, que no se pueden discutir, so pena de que les duela la cabeza.
 Porque si algo que tienen por verdad se les muestra que no lo es, tienen que reconocer su error, cosa que les toca su orgullo disfrazado de humildad, y su filosofía en la que creen profundamente queda tirada por tierra.  Por eso rechazan la luz, para no ver los errores que durante tantos años han practicado.

Isaías 55:
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —declara el Señor.
9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Demos estos dos versículos de Isaías a los humanistas y ya veremos cómo responden. Pero si alguno de ellos quiere ver la luz, se humillará, irá a la cruz de Cristo y será salvo.  Y por ese que se humilla y se salva es que los cristianos debemos ser sal y luz, aunque los demás nos crucifiquen, ya sea en sentido literal o figurado.
 Ahora bien, ya que no venimos a condenar al mundo, sino a ayudar al mundo a conocer a Cristo como su Señor y Salvador, debemos ser pacientes con el mundo y mirar bien cómo les hablamos y qué le decimos, para que entiendan lo que queremos decir y no dar lugar a que entiendan otra cosa distinta a lo que queremos decir.
 Todo sea para Cristo.

 Y para terminar esta exposición, vamos a leer este pasaje bíblico:

 Isaías 55 
Misericordia para todos

55 Todos los sedientos, venid a las aguas;
y los que no tenéis dinero, venid, comprad y comed.
Venid, comprad vino y leche sin dinero y sin costo alguno.
2 ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan,
y vuestro salario en lo que no sacia?
Escuchadme atentamente, y comed lo que es bueno, y se deleitará vuestra alma en la abundancia.
3 Inclinad vuestro oído y venid a mí,
escuchad y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros un pacto eterno, conforme a las fieles misericordias mostradas a David.
4 He aquí, lo he puesto por testigo a los pueblos,
por guía y jefe de las naciones.
5 He aquí, llamarás a una nación que no conocías, y una nación que no te conocía, correrá a ti a causa del Señor tu Dios, el Santo de Israel; porque El te ha glorificado.

6 Buscad al Señor mientras puede ser hallado,
llamadle en tanto que está cerca.

(Los versículos 4, 5 y 6 profetizan sobre Jesucristo)

7 Abandone el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar.
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —declara el Señor.
9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar,
dando semilla al sembrador y pan al que come,
11 así será mi palabra que sale de mi boca,
no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.
12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis conducidos; los montes y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo delante de vosotros, y todos los árboles del campo batirán palmas.
13 En lugar del espino crecerá el ciprés,
y en lugar de la ortiga crecerá el mirto;
y esto será para gloria del Señor,
para señal eterna que nunca será borrada.

28 noviembre, 2018

Reflexión sobre la ansiedad y la depresión

He estado reflexionando sobre lo que significa pasar por un estado de ansiedad y caer en una depresión. Yo he pasado por momentos de ansiedad y aún a veces los paso, pero son momentos, y es debido a los problemas que paso y que no faltan. Ahora soy consciente de la causa, y aunque el problema persista, la ansiedad se me pasa pronto, porque mi fe en Cristo me sostiene. Hay problemas que no tenemos fuerzas ni sabiduría para resolver y sólo por fe tenemos la esperanza de salir con bien.

La fe vence la ansiedad y en consecuencia vence la depresión. Eso lo sé por experiencia, porque hace muchos años caí en una profunda depresión a causa de las dificultades económicas y laborales que estaba pasando. Entonces puse mi fe en lo que dice el evangelio de S. Mateo, capítulo 6, versículo 26:
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
Cambió mi forma de ser y de pensar en un proceso largo. Empezó a irme mejor y debido a una gran inquietud espiritual llegué a la iglesia evangélica en que estoy desde hace cerca de veinte años. Antes había sido católico, pero el catolicismo no me daba respuesta a mi inquietud espiritual.
Bueno, este es mi testimonio personal. Cada persona pasa por sus circunstancias y en Cristo hallé la sabiduría y cobré las fuerzas que necesitaba y necesito y necesitaré siempre.
Ruego a Dios que usted también halle en Cristo la sabiduría y la fortaleza que necesita.

16 noviembre, 2018

Las religiones son inventos humanos que apartan al hombre de Dios

Las religiones son muchas, pero sólo hay un Dios.


  Las religiones son inventos humanos que apartan al hombre de Dios. 


Sólo una búsqueda de Dios desde lo más profundo de nuestro corazón nos acerca a él.  Una búsqueda de Dios, no una búsqueda de nosotros mismos.  Encontrar a Dios, no encontrarnos a nosotros mismos.

Lucas 9:23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.  (Palabras de Jesús)

Mateo 7:21 [ Nunca os conocí ] [ (Lc. 13.25-27) ] No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Mateo 25:
El juicio de las naciones
31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,

32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;

36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?

38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?

39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?

45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Romanos 11:33 !!Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! !!Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!


Estos pasajes de la Biblia son sólo una muestra de la inmensidad de la sabiduría que contiene.  La Biblia no se entiende con nuestra mente humana, sino con la ayuda del Espíritu Santo, para poder vivir en la voluntad de Dios.

27 octubre, 2018

El Árbol Feo

La Historia del Árbol Feo

Por sus frutos los conoceréis

El árbol se conoce por el fruto que da, bueno o malo. Ahora bien, ¿sabemos distinguir el árbol bueno del árbol malo, el que da buen fruto del que da mal fruto?
En un bosque había diversidad de árboles. Árboles bellos, hermosos, con hojas verdes y frutos apetecibles a la vista. Árboles grandes, altos, robustos. Orgullo de árboles.
Y entre tantos árboles había uno pequeño, lleno de ramas alrededor de su pie, y de ramas enmarañadas en su copa. Su tronco era torcido, oscuro y nada vistoso. Su fruto era pequeño y amargaba tanto que era totalmente incomestible.
Un día, un hombre que paseaba por aquél bosque, reparó en aquel árbol feo. Y pensó: “este árbol tiene muchas ramas en su pie que de nada le sirven, pues no llevan fruto”. Y las cortó e hizo leña de ellas para calentarse y cocinar en su hogar. Volvió al árbol feo y cortó todas las ramas enmarañadas y dejó sólo las que tenían fruto. Hizo leña también de aquellas ramas y las llevó a su hogar. Otro día volvió y le cortó algunas de las ramas más gruesas, de las que salían otras ramas más pequeñas, pero que llevaban muy poco fruto, e hizo carbón con ellas.
Después de esto fue a probar el fruto y le supo amargo, incomestible. Lo exprimió a ver cómo era el jugo. Lo dejó reposar y vio que debajo se asentaba como agua y arriba quedaba la parte viscosa. Probó la parte viscosa y le supo sabrosa, pero la parte que era como agua era amarga. Guardó la parte buena y tiró la mala.
Luego miró de qué manera podía aprovechar el fruto sin exprimirlo y logró aderezarlo de tal manera que el fruto se volvía apetitoso, anulando el efecto de aquél agua amarga que formaba parte de su jugo. Y aquel árbol, limpio de ramas inútiles, creció y su fruto se multiplicó dando una gran cosecha. Ya no era aquel árbol feo, sino que vino a ser un árbol bello, hermoso y lleno de fruto apetecible. Bajo la buena mano de aquél hombre, dio fruto en abundancia, leña para calentar y cocinar en el hogar y fue de mucho beneficio, de tal manera que taló aquel bosque y sembró en su lugar árboles como este “árbol feo”.
En Lucas 6:43–45, el Señor Jesús compara al hombre con los árboles: los hay buenos y malos, según el fruto que dan. Mi pregunta es: ¿sabemos distinguir el árbol bueno del árbol malo? ¿Sabemos distinguir a la persona que hace bien de la que hace mal? ¿Hay personas que parecen malas, pero que bien tratadas son buenas, y personas que parecen buenas y su fin es hacer mal? De todo hay, y hay que saber distinguir con la ayuda del Espíritu Santo, porque por nosotros mismos, ¡Cuántas veces nos equivocamos!
Aquel hombre sabio supo sacar mucho provecho del “árbol feo”, y le puso por nombre: olivo, a su fruto aceituna, y al jugo aceite”.