En la filosofía humanista el centro es el "YO", donde prevalece el ser humano y Dios es relegado a un segundo término o simplemente es ignorado. No quieren ver la Luz de Cristo.
Juan 3:
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. 18 El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas. 20 Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas. 21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios.
El mundo rechaza la luz, porque no quiere ver sus errores, porque cree que su pensamiento es la verdad. Un verdadero cristiano no se rige por filosofías humanas, sino que se rige por la doctrina de Cristo. Un verdadero cristiano no busca la verdad en su interior ni en lo profundo de su ser, sino en Cristo. Entre humanistas y cristianos hay un mundo de distancia, hablando en términos espirituales.
En España, cuando se le habla a la gente de Cristo, automáticamente piensan en los curas y en el Papa, y en el mal ejemplo que han dado durante siglos.
Y si hablan de Israel, muchos lo hacen sin conocimiento de causa. Hablan de Israel según lo que ven en los medios de comunicación de masas, donde los judíos son los malos y genocidas, y los palestinos son santos mártires. Ese es su dogma de fe y no lo discuten. En realidad los humanistas tienen su religión humanista, con sus dogmas humanistas, que no se pueden discutir, so pena de que les duela la cabeza.
Porque si algo que tienen por verdad se les muestra que no lo es, tienen que reconocer su error, cosa que les toca su orgullo disfrazado de humildad, y su filosofía en la que creen profundamente queda tirada por tierra. Por eso rechazan la luz, para no ver los errores que durante tantos años han practicado.
Isaías 55:
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —declara el Señor.
9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Demos estos dos versículos de Isaías a los humanistas y ya veremos cómo responden. Pero si alguno de ellos quiere ver la luz, se humillará, irá a la cruz de Cristo y será salvo. Y por ese que se humilla y se salva es que los cristianos debemos ser sal y luz, aunque los demás nos crucifiquen, ya sea en sentido literal o figurado.
Ahora bien, ya que no venimos a condenar al mundo, sino a ayudar al mundo a conocer a Cristo como su Señor y Salvador, debemos ser pacientes con el mundo y mirar bien cómo les hablamos y qué le decimos, para que entiendan lo que queremos decir y no dar lugar a que entiendan otra cosa distinta a lo que queremos decir.
Todo sea para Cristo.
Y para terminar esta exposición, vamos a leer este pasaje bíblico:
Isaías 55
Misericordia para todos
55 Todos los sedientos, venid a las aguas;
y los que no tenéis dinero, venid, comprad y comed.
Venid, comprad vino y leche sin dinero y sin costo alguno.
2 ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan,
y vuestro salario en lo que no sacia?
Escuchadme atentamente, y comed lo que es bueno, y se deleitará vuestra alma en la abundancia.
3 Inclinad vuestro oído y venid a mí,
escuchad y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros un pacto eterno, conforme a las fieles misericordias mostradas a David.
4 He aquí, lo he puesto por testigo a los pueblos,
por guía y jefe de las naciones.
5 He aquí, llamarás a una nación que no conocías, y una nación que no te conocía, correrá a ti a causa del Señor tu Dios, el Santo de Israel; porque El te ha glorificado.
6 Buscad al Señor mientras puede ser hallado,
llamadle en tanto que está cerca.
(Los versículos 4, 5 y 6 profetizan sobre Jesucristo)
7 Abandone el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar.
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos —declara el Señor.
9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar,
dando semilla al sembrador y pan al que come,
11 así será mi palabra que sale de mi boca,
no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.
12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis conducidos; los montes y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo delante de vosotros, y todos los árboles del campo batirán palmas.
13 En lugar del espino crecerá el ciprés,
y en lugar de la ortiga crecerá el mirto;
y esto será para gloria del Señor,
para señal eterna que nunca será borrada.